Salta en invierno es uno de los destinos más completos del noroeste argentino: el clima es seco y templado durante el día (15-22°C), ideal para recorrer la ciudad, los valles y la Puna sin el calor agobiante del verano. El Tren de las Nubes, los Valles Calchaquíes, Cafayate, la Quebrada de Humahuaca y la noche folclórica de la calle Balcarce son solo algunas de las razones por las que las vacaciones de invierno en Salta son una de las mejores opciones del país. Acá van las 8 actividades que no podés perderte.
8 cosas para hacer en vacaciones de invierno en Salta
1. Recorrer los principales atractivos de la capital
SI bien muchos viajeros deciden usar la ciudad como base para recorrer los pueblos aledaños, la ciudad de Salta “la linda” también tiene su encanto y atractivos que se pueden disfrutar en invierno.
En el centro de la ciudad pueden recorrer los monumentos y puntos turísticos principales como la Plaza 9 de Julio, el Cabildo, la Catedral de Salta, la Iglesia San Francisco y el Museo de Arqueología de Alta Montaña. Además de edificios coloniales, miradores, teleféricos, paseos al aire libre, ferias artesanales y gastronómicas, música local y más.
2. Ir a una peña
Un clásico de la noche en la capital salteña es cenar en una peña folclórica. La mayoría de estas se encuentran en los alrededores de la calle Balcarce, el centro de la vida nocturna salteña. Guardar una noche de tu viaje para probar comidas típicas en alguna peña de esa zona y escuchar folklore en vivo, es una experiencia que no te podés perder en tu viaje a Salta.
Algunas de las peñas más conocidas, pero que no se encuentran cercanas a la calle Balcarce para los que quieren otra zona de la ciudad, son la de Los Gauchos de Güemes o la del Boliche Balderrama, que abrió hace más de 50 años. Otra, un poco alejada del centro, es La Casona del Molino, conocida también, pero para ver las opciones más típicas pueden recorrer la calle Balcarce y elegir.
La calle Barcarce, además, es donde se encuentran los mejores bares y boliches de la ciudad donde salir a tomar algo. Así que, dicho esto, abríguense y disfruten de la noche salteña.
3. Disfrutar del paisaje en el Tren de las Nubes
¿No sabés qué hacer en vacaciones de invierno en Salta? La excursión lleva un día entero y recorre la región de Salta y Jujuy desde las alturas. El tren atraviesa las altas montañas de la Cordillera de los Andes, recorriendo algunos de los paisajes más espectaculares que se pueden encontrar, incluso por encima de las nubes. Existe la posibilidad de realizarlo en bus y tren o solo en tren, pero en cualquier opción será increíble.
El recorrido comienza a la mañana, (si elegís el bus) por la ruta 51 para llegar a desayunar a El Alfarcito. El camino sigue luego hacia San Antonio de los Cobres y a la estación de salida del tren. Luego de una hora se llega al Viaducto La Polvorilla, donde hay un impresionante puente ferroviario a 4.200 metros sobre el nivel del mar y donde se está aproximadamente 30 minutos para volver a San Antonio de los Cobres para, de camino a la ciudad de Salta, pasar por Santa Rosa, que es parte del sistema vial andino creado por los incas.
4. Hacer una excursión a Cafayate
Si bien se puede ir por más tiempo, los que eligen de base la ciudad de Salta para recorrer localidades cercanas, suelen hacer una excursión a Cafayate que en total dura unas 7 horas entre ida y vuelta, más el tiempo que lleva el recorrido una vez ahí, por lo que es bueno tomarse un día entero para hacerla.
Una de los mayores atractivos de realizar esta excursión es la ruta en sí misma, que va por la Quebrada de las Conchas, y a medida que se va llegando a Cafayate se comienzan a ver sitios espectaculares como la Garganta del Diablo o el Anfiteatro, miradores, y más sitios naturales. Algunas de las actividades que se incluyen al llegar a Cafayate son: recorrida por el casco urbano, visita a algunas de las principales bodegas, Museo de la Vid y el Vino, y a las Cascadas del Río Colorado, entre otras.
5. Ir a la Puna
En el límite Oeste de la Provincia, a pies de la Cordillera de los Andes y a 101 km de Salta Capital, la Puna es un altiplano situado a más de 3.600 msnm que ofrece picos montañosos con nieve, volcanes, extensos mares de sal, minas, lagunas de flamencos rosados y más.
Algunos de los atractivos que no te podés perder ahí son: Salinas Grandes, Abra del Acay (el punto más alto de la Ruta Nacional 40, a 4.895 msnm), el Desierto del Diablo, sandboard en Tolar Grande, el Ascenso al Cerro El Malecón, paseos en Llama, y el avistaje de aves en Laguna Santa María.
6. Conocer los Valles Calchaquíes
Una de las regiones más visitadas y conocidas de la Provincia es la de los Valles Calchaquíes, dado la cantidad de atractivos que puede ofrecer entre sus montañas de colores.
La región, de aproximadamente 500 km de espectaculares paisajes, puede ser visitada en un circuito que sale y vuelve a la Capital salteña, recorriendo las localidades de Molinos, Cachi, Cafayate, San Carlos, Seclantás, Animaná, Angastaco, La Poma y Payogasta.
7. Hacer el tour a las Cuevas de Acsibi
Si haces este tour, te vas a sentir en Marte. Las Cuevas de Ascibi son un paseo en el que sin dudas vas a explorar con todos los sentidos, y no solo vivirás en adrenalina sino que también vas a lograr una gran conexión con la naturaleza, observando animales salvajes y flora en su máxima expresión.
El paisaje rocoso y rojizo es perfecto para encontrarle forma a los paisajes dejando volar tu propia imaginación.
La única forma de llegar hasta las cuevas es mediante el tour organizado por la Finca Montenieva, los dueños de todo el territorio y quienes te escoltan al lugar, en principio en 4x4 y luego a pie en una caminata de varias horas pero un paisaje de ensueño que hace valer cada minuto: Los guías locales te llevarán por las cuevas mismas y pasadizos que parecen salidos de Hollywood. Hay muchos spots super instagrameables así que no te olvides de llevar tu celular bien cargado o una buena cámara para registrar todo el recorrido.
8. Subir hasta la Quebrada de Humahuaca en Jujuy
Si bien no se encuentra en la provincia de Salta, la Quebrada de Humahuaca en Jujuy queda a cuatro horas de la ciudad y se pueden hacer excursiones de un día que te dejarán sorprendido y realmente vale la pena.
El recorrido incluye la Iglesia de San Francisco de Paula, el Monumento a los Héroes de la Independencia en Humahuaca, Maimará y su paleta del pintor, y una de las cosas más lindas, Purmamarca y su cerro de los siete colores, declarado Monumento Histórico Natural.
Salta tiene la ventaja de combinar en un mismo viaje la ciudad histórica, la naturaleza extrema de la Puna y la cultura viva de los valles. El invierno es la época ideal para disfrutarla: días templados y soleados, menos turistas que en verano y una agenda cultural y folclórica que no para. La recomendación es quedarse al menos cinco días para no tener que apurarse entre destino y destino.