Mendoza es sin dudas uno de los destinos por excelencia en invierno, sobre todo para los amantes del esquí ya que es cuando centros como Las Leñas se lucen, tanto para esquiadores exigentes, como para familias que buscan divertirse en la nieve unos días, cerca de la Cordillera de los Andes. En invierno, de junio a septiembre, las precipitaciones son casi inexistentes, lo que permite disfrutar de los centros de esquí situados en los entornos de la ciudad sin lluvias, pero con temperaturas promedio de 10ºC durante el día, y bajo cero por la noche. Conocé qué hacer en Mendoza en invierno.
El centro de esquí Las Leñas se encuentra en el corazón de la Cordillera de Los Andes, cerca de la ciudad de San Rafael, en Mendoza. Es uno de los destinos más elegidos para el invierno, y cuenta con 7.500 hectáreas de superficie esquiable, 30 pistas, 14 medios de elevación y 7 kilómetros de descenso ininterrumpido.
Además, Las Leñas ofrece esquí nocturno en la pista Eros 1, disponible algunos días de la semana, sujeto a condiciones meteorológicas y nieve acumulada. Es una de las propuestas más exclusivas de la región para disfrutar la montaña de noche.
2. Esquí en el Parque de Nieve Los Puquios
El Parque de Nieve los Puquios es un centro invernal para familias que buscan la diversión de los más chicos en esta época, por lo que es ideal para principiantes en la nieve.
Está a 2.680 metros sobre el nivel del mar, lo que garantiza una excelente calidad de nieve, ideal para el rápido aprendizaje. Entre los servicios, destacan el esquí con medio de elevación, gastronomía, la propuesta de “Picniclandia”, rental, estacionamiento y más. Además hay snowboard, trineos, tubing, entre otros.
3. Subir al Parque Provincial Aconcagua
Al Parque Provincial Aconcagua, área protegida en los Andes argentinos, en la frontera con Chile, se accede por la Ruta 7 y desde ahí se puede transitar un sendero de aproximadamente 2 horas y media hasta un mirador para acceder a imponentes vistas desde la cumbre más alta de los hemisferios sur y occidental. Es un trekking que ofrece seguridad y vistas espectaculares en todo momento.
También, en la entrada del parque, se puede tomar un camino hasta la laguna Los Horcones y la Quebrada del Durazno. Y atentos porque gracias a su altitud, es lugar de enormes cóndores andinos.
4. Hacer la Ruta del Vino
La Ruta del Vino es una de las actividades más elegidas por turistas de todo el país cuando visitan Mendoza, si es que esa no es su razón principal para ir, ya que, como sabemos, Mendoza produce un gran porcentaje del vino argentino y cuenta con más de 150 bodegas abiertas al turismo con actividades como degustaciones, cosechas, almuerzos, muestras de arte, conciertos, cabalgatas y más.
Aun en invierno, la Ruta del Vino sigue siendo una de las actividades más populares: los circuitos enológicos se pueden disfrutar durante las cuatro estaciones, aunque sea época de poda en invierno, ya que se pueden realizar las otras actividades y además degustar la deliciosa gastronomía local, y degustar igualmente espectaculares vinos en su lugar de origen.
Otra de las opciones populares en el invierno Mendocino, son los complejos termales: descanso, relax y aguas medicinales.
Las principales de la región son las Termas de Cacheuta, Los Molles y Challao; son de clima seco y templado y se encuentran abiertas durante todo el año. Además, en los alrededores se ofrecen varias otras actividades como trekking, bicicletas y cabalgatas, ideal para compartir en vacaciones de invierno en familia.
6. Hacer un recorrido por las chocolaterías
Mendoza en invierno y en verano es famosa por su gastronomía, pero uno de sus productos estrellas es realmente atractivo, sobre todo para los más chicos: el chocolate.
Si vas a Mendoza con niños o sos amante del chocolate, no podés dejar de hacer el recorrido que se encuentra en diferentes puntos de la ciudad por las fábricas artesanales, casas de té y cafés, degustando cada uno y aprendiendo y observando todo sobre el proceso de elaboración.
Para los más golosos el disfrute no tiene fin, ya que también encontrarán otros productos tradicionales como los alfajores y los turrones, además de la clásica taza de chocolate caliente que no puede faltar.
7. Visitar el Puente del Inca
El Puente del Inca es un monumento natural único en los Andes mendocinos: una formación geológica de origen biomineral sobre el río Cuevas, a 2.700 metros de altitud. Forma parte del sistema vial andino Qhapaq Ñan (Camino del Inca), declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 2014. En invierno, cubierto de nieve y hielo, el paisaje es todavía más impresionante.
Mendoza en invierno ofrece mucho más que esquí: es un destino completo para quienes buscan nieve, naturaleza, gastronomía y cultura en un mismo viaje. Lo mejor es combinar al menos dos actividades diferentes por día, como una mañana en las pistas y una tarde en la ruta del vino o las termas. Para los centros de esquí, conviene revisar el estado de las pistas y reservar el equipamiento antes de llegar, especialmente en temporada alta de julio.